«Los encantos de esta ciencia sublime, las matemáticas, solo se le revelan a aquéllos que tienen el valor de profundizar en ella».
Carl Friedrich Gauss, matemático, astrónomo y físico. (1777-1855)
Una nube, un helecho, una montaña, un ¡brócoli!, ninguno es lo que parece. La nube no es una esfera, la montaña no es un cono, y el brócoli tampoco. Claro que así, sin más, esto tiene muy poco sentido.
Definición de «fractal» de la Real Academia Española: «Estructura iterativa que tiene la propiedad de que su aspecto y su distribución estadística no cambian cualquiera que sea la escala con que se observe«.
Como quizá siga siendo complicado de entender, imaginad un árbol, con ramas, que a su vez tienen ramas más pequeñas, que a su vez se bifurcan y tienen ramas aún mas pequeñas, y así sucesivamente. Es decir, la misma forma se repite una y otra vez a escala cada vez más pequeña, y tiene las mismas características. Es lo que se llama autosimilitud.
Benoit Mandelbrot, matemático «polacofrancoestadounidense» acuñó esta teoría (y la frase «las nubes nos son esferas, las montañas no son conos…..») gracias a su facilidad para ver este tipo de relación en la naturaleza, desde nuestro sistema nervioso, hasta en una galaxia.

En la imagen de la izquierda tenéis un ejemplo de fractal, el sistema circulatorio (foto de «Salephianos.blogspot.com»), con arterias y venas hasta llegar a los capilares son repeticiones de ramificaciones, hasta llegar a todo el cuerpo humano.
Ganamos en simplicidad para tratar de prever y comprender la complejidad. La matemática fractal trata de estas cuestiones, pretende establecer reglas, patrones infinitos, que ayuden a explicar por ejemplo comportamientos de la naturaleza y del cuerpo humano.
Ahora bien, muchas veces esos patrones matemáticos no se repiten exactamente, tienen ligeras variaciones, impredecibles.
Por ello, debemos tener en cuenta que una teoría fractal quizá no resuelva un patrón de comportamiento, pero sí es muy posible que pueda preveerlo.
En cuanto a lo de «la huella digital de Dios», estoy absolutamente convencido de Su intervención.