
MESSIMÁTICA: Es la ciencia y es el arte de entender y jugar al fútbol nivel Dios.
Pregunta de examen: Sube Jordi Alba por banda izquierda a una velocidad de 34 km/hora, arrancando desde la línea de centro de campo; Leo Messi, con el balón, se encuentra en el borde del círculo de centro de campo contrario, y en su medular.
Calcula la fuerza, la velocidad y la trayectoria que debe tomar el balón golpeado por Messi para que Alba lo reciba a un metro de la línea de fondo.
Calcula la velocidad de carrera del propio Messi para que reciba nuevamente el balón de Jordi Alba justo dos metros dentro del área.
Por último, calcula la parábola y el ángulo de entrada del balón respecto a la portería, nuevamente golpeado por Leo para que supere a un portero de 1,90 m situado a cuatro metros de Messi en ese momento y entre en la portería golpeando en el lateral interior de la red del lado contrario.
Resultado:

Si lográis hacer los cálculos, seguramente obtengáis números cercanos al número phi, la divina proporción.
La cabeza de Messi «juega» con la aritmética, con la geometría, con algoritmos, y lo traduce a regates, a pases, y goles. Es lo que vemos.
Cuando utilizamos nuestra app favorita nos pasa igual. Nos gusta, la disfrutamos, pero desconocemos cómo se ha llegado a crear.